Ha pasado el tiempo y las páginas de este blog no han tenido nuevas entradas. Aun así, no he dejado de escribir…
Me he dado cuenta
que los años no pasan solos, no solo llegan las enseñanzas diarias de la
vida sino que con ellas las responsabilidades y deberes se hacen más visibles.
Los compromisos del
pasado, comparados a los del presente, parecen un juego de niños que quizás nunca se valoraron
como tal.
Ahora no puedo
elegir quedarme a descansar unas cuantas horas más porque aparecen en
mi vida palabras como trabajo, horario laboral, jefe, regaños,
responsabilidades…
Aunque son muchas
las enseñanzas ya no queda tanto tiempo para compartir con las viejas
amistades y ellas, al igual que yo, viven las nuevas experiencias alejadas de
lo que alguna vez fue nuestra rutina.
Igual pasa con la pareja, ya no es
posible una visita diaria sino que con tantos compromisos el amor se pone a
prueba y la distancia hace de las suyas… por
otro lado tú y yo ya le ganamos a la distancia y esta
es otra prueba más.
Finalmente la
familia siempre está ahí, cada integrante tiene su vida pero siempre existe un día a la semana para
compartir y disfrutar.
Las cosas cambian,
las personas cambian y este blog… siempre será el mismo.
