martes, 25 de diciembre de 2018

Seguir adelante con las pérdidas y tristezas



La principal enseñanza que me dejó este 2018 es que por más roto que uno esté, enfermo, cansado y con el corazón roto, la vida continúa y se debe seguir adelante.

No importan las heridas, los recuerdos, no importa el dolor, la vida no se detiene por ningún hecho que lastime, tampoco por los que te hacen feliz. La vida solo sigue su rumbo sin mirar atrás... así deberíamos hacer nosotros.

Por mi lado, termino el año extrañando a las personas que me hicieron bien, recordando los buenos instantes, llorando algunas ausencias y en silencio imaginando absurdos finales causados por mi loca y creativa mente.

Quisiera decir que este año me enseñó a ser fuerte, pero realmente me demostró lo débil y sensible que soy, lo humana y frágil que puedo llegar a ser y la falta que me hace una buena amistad.

martes, 11 de diciembre de 2018

Los humanos somos complicados


Por más que el avión pueda vivir entre las nubes, en algún momento debe aterrizar... 🤷🏼‍♀️