lunes, 28 de enero de 2019

Para bien o para mal, la tristeza nos cambia


La gente suele decir que el tiempo lo cura todo, que las heridas sanan, que el amor vuelve a unir los corazones rotos y que Dios sabe cómo hace las cosas, pero mi verdad es diferente. Es distinta porque pienso en lo difícil que es levantarse con la esperanza en los pies, con los recuerdos pasando como una película y con el deseo de volverlo a ver.
Al principio la verdad parece una mentira, una realidad que no se quiere aceptar, un día a día que uno se niega a vivir, unas reuniones familiares donde no se quiere asistir, una respuesta en un chat que se espera recibir… una voz que ya no se volverá a escuchar.

Han pasado 10 meses de su partida, pero se siente como el primer momento. El vacío continúa, la tristeza sigue, la melancolía no se quiere ir y el llanto muchas veces lo acompaña…
Muchos me dicen que deje ir ya ese dolor, que no me quede en el momento, que siga porque la vida continúa... ellos no entienden que no quiero retenerlo, solo intento comprender el porqué de su partida y trato de hallar una razón lógica a los silencios que nacen cuando alguien pronuncia su nombre.
El tiempo sigue pasando, dentro de poco se cumplirá un año de su último suspiro y yo solo puedo recordar, además del tono de su voz, los instantes que vivimos juntos. Momentos, solo momentos, y bien dicen por ahí que hay que tener cuidado con quién se crea recuerdos, esas cosas suelen durar toda la vida.
Hoy lo recuerdo y es inevitable no sentir de nuevo el nudo en la garganta. “Para bien o para mal, la tristeza nos cambia”.

jueves, 24 de enero de 2019

Dos semanas desde que me partiste el corazón



Aunque creo que es cierta esa frase que dice que la distancia solo aumenta el deseo de reencontrarse, debo confesar que ya no anhelo locamente que mis labios estén en tu boca. 

Nos hemos hecho tanto daño que este nuevo año solo espero que realmente la herida sane de una buena vez, aunque no niego lo mucho que me hubiera gustado otro final para esta historia.

Te quiero, te quise y quizás te extrañe por los próximos meses, pero ahora entiendo que, aunque sienta cariño por ti, me hace demasiado bien que estés lejos.

martes, 22 de enero de 2019

La parte de adelante

"Soy vulnerable a tu lado más amable

Soy carcelero de tu lado más grosero
Soy el soldado de tu lado más malvado
Y el arquitecto de tus lados incorrectos
Soy propietario de tu lado más caliente

Soy dirigente de tu parte más urgente
Soy artesano de tu lado más humano
Y el comandante de tu parte de adelante
Soy inocente de tu lado más culpable

Pero el culpable de tu lado más caliente
Soy el custodio de tus ráfagas de odio
El comandante de tu parte de adelante
Perdiendo imagen a tu lado estoy mi vida

Mañana será un nuevo punto de partida
Soy vagabundo de tu lado más profundo
Por un segundo de tu cuerpo doy el mundo
¿Qué más quisiera que pasar la vida entera?

Como estudiante el día de la primavera
Siempre viajando en un asiento de primera
El comandante de tu balsa de madera
Solo estoy solo y estoy buscando esa alguien que me está esperando

Que me entienda y si no me entiende, alguien que me comprende
Alguien a quien recordar de memoria cuando estoy de viaje
Cuando estoy muy lejos, sí
Soy un vagabundo y camino bastante alrededor del mundo
Pero quiero volver a mi casa, a alguna casa..."

sábado, 19 de enero de 2019

Lo intento, en verdad intento olvidarte.


No sé qué pensar de este triste corazón roto que quiere llamarte y a la vez desea olvidarte de una buena vez. 

No entiendo mi mente, parece que se alió con lo que queda de corazón y los dos han decidido declararse en guerra con mi cuerpo. No quiero despertar, el sol ya no me hace feliz y hasta las listas de reproducción en Spotify hacen mis días más que difíciles.

Te recuerdo en cada mirada de desconocidos y en perfumes que inevitablemente me acuerdan a ti. Te personifico, te imagino entrando por la puerta o simplemente sentado en la sala jugando con Gero. Veo tu nombre en mi chata... Creo que estoy enloqueciendo.

Te pienso, te imagino en el trabajo y también en descanso, en la hora de almuerzo y curiosamente en los momentos en que vas a dormir.  Espero que en algún momento, por pequeño que sea, pienses en mí.

Es tanto lo que vives en mi mente que por instantes no sé si solo recuerdo lo que viví junto a ti o en verdad está sucediendo... Duermo, hago ejercicio, me mantengo ocupada, tomo, salgo, veo películas, duermo de más... lo intento, en verdad intento olvidarte.

lunes, 14 de enero de 2019

Tres clases de despedidas




Hay tres diferentes clases de despedidas: las melancólicas, las que te brindan paz y aquellas que no quieres aceptar.

En la primera el llanto o el incómodo nudo en la garganta son inevitables y hasta el día más soleado termina siendo triste por el sentimiento que se lleva dentro. Además, es difícil ocultarlo porque los ojos lo demuestran todo y las pequeñas lágrimas en algún momento lo confirman. Este tipo de despedidas suelen ocurrir todos los días y es para personas que queremos, pero que en algún momento volveremos a encontrar.

Otra clase de despedida es aquella que extrañamente te brinda paz. Un rara tranquilidad que llena de equilibrio tus días, tus semanas y finalmente tu vida. Quizás es ese adiós que debiste decir desde hace mucho y que cuando sucede te quita un gran peso de encima. Un 'te lo agradezco, pero no más'.

Finalmente, queda la despedida más fuerte y dolorosa de todas, aquella que te llena de tristeza pero te niegas a aceptar. Aquella que no viste llegar, pero inevitablemente tienes que afrontar. Suele durar muchas semanas y dependiendo de la personalidad del sujeto, puede durar hasta años. Creo que este tipo de adiós es cuando debes despedirte de un ser que amaste, pero que tuvo que dejar este mundo y por más que quieras volverlo a ver, ahora solo estará en tus recuerdos.

jueves, 10 de enero de 2019

Nudo en el alma y no en la garganta


Debo confesar que aunque haberlo visto llenó de tristeza el final de mi día, no me arrepiento de haber compartido mi tarde con él... Comprendo que las cosas estaban sucediendo de la manera más dañina para varios, pero en ese instante en que estuvimos juntos, siendo uno solo, pude sentirme plena y completa.

Ahora no está y luego de un eterno abrazo, es inevitable la triste despedida.

Él se fue, pero su recuerdo sigue aquí. Cada palabra que me dijo, cada lugar por donde pasó, cada caricia, frase y mirada que realizó. Cada sonrisa, esa bendita sonrisa que llena todo mi cuerpo de plenitud.

Quisiera decir que no me considero suya, pero la verdad es que si la felicidad es aquello que sentí a su lado, confieso que quisiera quedarme viviendo en esa tarde.

Ahora solo me pregunto, ¿qué se hace cuando el nudo está en el alma y no en la garganta?”...

martes, 8 de enero de 2019

“Somos de donde no tenemos miedo a mostrarnos como somos”


Hay lugares y momentos perfectos, como ese en que actuamos natural y nos comportamos mostrándonos tal cual somos, exponiendo miedos, defectos, naturaleza y felicidad.

“Somos de donde no tenemos miedo a mostrarnos como somos”, dice una frase, y yo no puedo evitar recordar el momento en que sentados nos abrazábamos para sentir calor y huir del cobarde frío. Con espontaneidad, en paz, dejando a un lado la verguenza y escudándonos en el abrazo del otro...


Es inevitable no extrañar la persona que soy y lo que siento cuando estoy a su lado. Es inevitable no extrañar su perfume y calor. Es inevitable no querer un abrazo suyo cada vez que siento algún temor...

lunes, 7 de enero de 2019

Compartir la alegría


Me gusta ocultar la tristeza, pero la alegría... esa siempre hay que compartirla.

Creo que el primer viaje del año es importantísimo: es sanador y uno aprovecha para recargar fuerza para los siguientes meses... Definitivamente crear memorias con las personas que uno quiere es sanador y más si se trata de la familia 💛