jueves, 28 de marzo de 2019

El poder de la risa


A veces no nos damos cuenta pero el poder que existe detrás de la risa es tan fuerte que curiosamente vence la tristeza, la distancia, la enfermedad y la muerte.
Son muchos los recuerdos que tengo donde quisiera quedarme para ser feliz, pero más que momentos inmortalizados en memorias, pienso en una persona que me enseñó que no importa el instante que se está viviendo, jamás hay que dejar de sonreír.
Sergio es esa persona, un hombre fuerte, un joven feliz, un niño que amaba hacer reír a los demás y un ser humano que, a pesar de las piedras del camino, entendió que la desesperanza es el peor enemigo cuando la muerte quiere reinar.

Sergio partió hace ya un año, pero yo sigo escuchando su risa. Lo veo en mis sueños y también en sonrisas de desconocidos. Siento su presencia aquí, cuando mi hijo habla de su padrino, en un partido de fútbol y en una reunión familiar.
Creo que cuando uno quiere tanto a una persona que fallece, esta se convierte en un sentimiento y creo que la mejor definición de él es amor. Al igual que el amor, Sergio no se puede ver ni tocar, pero se puede sentir y eso, un año después de su partida, es simple y sencillamente mágico.
Hay personas que vas a querer toda la vida, las veas o no.