Hace
poco leí una frase que dice que sabes que has madurado cuando tus
preocupaciones se basan más en el dinero, que en cualquier otra cosa. Pienso
que no solo es el dinero, es preocuparte por alguien que no eres tu, por
alguien más.
Un
alguien que ahora es tu responsabilidad, una personita que no solo llena tu
vida de ganas de salir adelante y hacerlo feliz, sino que te brinda valor
para atravesar cualquier inconveniente, dejar la tristeza a un lado y seguir
adelante.
Una
razón de vivir que hace que aumente los quizás antes inexistentes miedos a la
muerte. Antes no importaba mucho si te ibas, ahora tu ausencia no puede ser ni pensada porque la soledad es horrible para quien tanto amas.
Tal
vez eso es crecer, no pensar solamente en uno sino ser feliz con la pequeña
sonrisa de ese alguien diferente a ti pero tan importante que estás dispuesto a
hacer lo impensable con tal de verlo sonreír.

