domingo, 13 de noviembre de 2016

Se agotan las razones...



La vida te pone pruebas e inevitablemente es difícil en muchas ocasiones no querer botar la toalla. 

Quizás la decisión en el fondo está tomada, tal vez si pensara solo en mí ya me habría ido, pero tengo una persona que no solo su bienestar depende de mí, también su felicidad, y no quiero ser la causante de una enorme tristeza en su vida.

Los días pasan y las razones para quedarme a su lado se agotan...

Mandar todo a la mierda...



"Estoy tan enojada, tan triste, tan decepcionada, tan... quiero mandar todo a la mierda".

Dicen que cuando uno llora, no solo lo hace por el último hecho sino por todos los momentos, personas y cosas por las que antes no lo hizo. Creo que esta vez lo hago por la montaña de problemas, de sueños no realizados, de esperanzas rotas y de frías palabras que una sola persona me genera.

Si esa 'media mitad' con la que comparto no solo mi casa sino mi vida no me hace feliz, ¿qué estoy haciendo? ¿Vale la pena seguir adelante por un sueño que ya no siento sea el mío?

Tantas dudas, tantas incertidumbres, tanto miedo a arriesgarse y solo una vida para vivir...