Finalmente accediste obligado y no hay nada más certero que obligar a que ciertas cosas sucedan solo deja ver el inicio de un mal final.
Te reías en mi cara cada vez que te preguntaba el porqué hiciste algo. Quizá era risa nerviosa, pero no sabes lo triste e incómodo que era.
Yo no quería explicaciones de hechos pasados, creo que al final simplemente quería una luz de esperanza y recordarte los momentos bonitos que vivimos alguna vez para que recapacitaras y quisieras volver a intentarlo conmigo, con nosotros, los que alguna vez fuimos tu familia.
Pero no fue así, esta vez ya no decías que querías estar solo sino que le contestaste la llamada y le dijiste que hablabas conmigo. Posiblemente ya habían platicado y le habías prometido alejarte de mí.
De mí, que tanto te quise, que tanto hice por ti, que tanto esperé y perdoné muchos de tus errores. De mí, que cada noche solo pensaba en cómo actuar para volver a construir la familia que teníamos. De mí, que no solo soy la mamá de tu hijo, tu primera vez y posiblemente tu primer amor... Soy la persona que más te ha querido en esta vida, que más te ha apoyado y aceptado... También curiosamente soy a la que más le has hecho da;o.
Termino este escrito dejándote la URL de este sitio que llevo construyendo los últimos a;os. Aún separados, siempre venía aquí a escribirte y sentir que todavía me escuchabas y amabas.
Ya no estás, la persona que tanto yo quise hoy pude ver que ya no existe.





