En la primera noche de iniciar nuestro cuento de amor, sale tu lado oscuro y me lleno de miedo ¿Quién eres? ¿Dónde está la persona de la que me enamoré? ¿Dónde está la persona que me propuso formalizar la relación y ahora se la juega por nuevas historias?
En estos años de relación te he perdonado infidelidades, errores y traiciones, he cometido faltas pero cuando hay un hijo en la mitad las cosas cambian. Cambian porque por él la rabia se apodera de mí porque lo usas para acercarte a otra personas y por él porque en ocasiones solo estoy contigo para que él tenga una familia.
Me has partido más que el corazón, el alma, y por eso he tomado la decisión de no verte más, no hablarte más, no vivir contigo más. Vete, vete lejos con tus conversaciones y amistades y no metas a mi hijo en tus juegos.
En este momento te desprecio, te odio, te quiero lejos de nuestras vidas...
Ya entiendo por qué la vida no quería que estuviéramos juntos... Tú no entiendes el significado de la palabra lealtad...
