Hay momentos en la vida en que hay que ser fuertes, y con ser fuertes me refiero a reprimir los propios sentimientos por el beneficio de alguien que nos importa.
En esta nueva etapa he tenido ya en varias ocasiones que aguantar las lágrimas e intentar eliminar el indescriptible nudo en la garganta para no hacerle daño a quien día a día crece dentro de mi, ya que según los especialistas aquel chiquitín siente todo lo que la mamá siente, por lo cual es recomendable no alterarse ni tener malos sentimientos.
Con él no importan si las cosas son difícil porque gracias a su existencia todo vale la pena, la fuerza se duplica y renace una persona que es capaz de hacer lo imposible con tal conseguir el bienestar por quien está por llegar.
Por otro lado, dejar lo malo a un lado y pensar siempre en lo positivo es lo que se debería hacer. No pensar en lo que pasó, si no en que pudo haber sido peor... premisas para ser feliz.
Adenda: Dejar de tener algo material no es grave porque fácil es su reemplazo, en cambio perder un ser querido es un vacío tan grande que nada material lo podría llenar.