
Me gusta pensar que si las cosas regresan a uno es porque existe un destino que hace que vuelvan. No quiero llamarle hilo rojo ni alma gemela, solo puntos en común en uno de los tantos caminos que escogemos a lo largo de nuestra vida.
Creo que uno puede alejarlas las veces que sean posibles, pero siempre existirá una vez más que hará que esa persona, que en algún momento le dijimos adiós, regrese con un hola.
La pregunta es por qué, para qué y con qué objetivo. Eso lo sigo pensando.