martes, 19 de junio de 2018

Dejar de sentir



Quizás ahora entiendo que extrañar no sirve de nada, que debo levantarme por mi hijo pero como te dije hoy, siento que no solo me derrumbé sino que me enterraron... y sabes? El problema es que no sé cómo levantarme, no sé cómo utilizar lo que siento para bien, no sé cómo ni por dónde volver a empezar. Creo que solo actúo porque algunas personas me necesitan pero no tengo ganas de vivir.

Sé que suena feo lo que estoy escribiendo y no voy a hacer ninguna locura, pero confieso que he llegado al punto de la estupidez máxima de querer en algún momento simplemente descansar.

No sé en qué puto momento me volví tan sentimental. No sé por qué me afecta tanto lo que pasa a mi alrededor: la indiferencia, maldad y crueldad con que muchas personas van por ahí... y no lo digo solo por mí, solo que el dolor de otros lo estoy haciendo propio y no sé cómo dejar de sentir.

La vida sigue y solo quiero descansar




Cómo expresar el cansancio que no solo tiene mi cuerpo, sino también mi espíritu.
Cómo hacer saber a los que se preocupan por mí que no tengo ganas de salir de casa cada mañana y que lo único que deseo es que las cobijas me atrapen y me conviertan en un ser inerte que solo se quede en un rincón.
Cómo contar que los días pasan y con ellos mi alegría, esperanza y fe desaparecen...
Cómo contar que me siento vacía, sin sueños, sin rumbo y sin ganas, que realmente extraño mi vida de antes y solo quiero cerrar los ojos y regresar a ella, que no entiendo cómo es posible que se detenga la vida pero al mismo tiempo esta siga su trayecto sin mirar atrás.

viernes, 1 de junio de 2018

¡Feliz cumpleaños, hijo!



Realmente es increíble cómo una persona puede con su inocencia, ternura y amor cambiar el ánimo de otra.
Desde que llegaste a mi vida la primera enseñanza que trajiste fue el ser fuerte. No importa quién estuviera en desacuerdo con lo que pasaba, el amor lo cambia todo y una vez compartes tu sonrisa con el mundo, lo que recibes es un gesto amable como respuesta.
La segunda enseñanza fue la paciencia. No todo sucede como esperas y planeas, pero si trabajas con amor, delicadeza y esfuerzo, los frutos son positivos, solo hay que esperar el momento adecuado para recoger la cosecha.

La tercera enseñanza fue aceptar la diferencia. Jamás había amado a alguien tan distinto a mí. Tu forma de pensar, de defender lo que te gusta y de hacer lo que te hace feliz es un motivo más para trabajar por esa sonrisa en tu rostro todos los días.

La cuarta enseñanza es el poder tan grande del amor. El sentimiento hacia otro ser que sobrepasa el de uno mismo. Me despierto todos los días por ti, quiero ser mejor persona para ti, quiero conocer el mundo de tu lado, enseñarte lo bello de cada día y decirte que aunque las cosas no salgan como esperamos, siempre estaré a tu lado para que juntos, de la mano, salgamos de cualquier problema que se presente.
Hoy, cuando cumples cuatro años de vida, el ser fuerte, la paciencia, el aceptar la diferencia y el amor que generas en mí me han ayudado a salir adelante, a ser más responsable, comprensiva, tolerante, a ser una mujer con más sueños, esperanza y decisión.
Siempre he dicho que te amo, lo escribo en todas partes y te lo repito cada mañana antes de dejarte en el jardín, pero hace dos meses, cuando sufrimos una enorme pérdida, entendí el verdadero tamaño del amor.
Uno puede estar triste, sentirse derrotado, vacío, en shock quizás, pero solo la mirada, sonrisa y beso de un hijo pueden recoger cada pedacito de un corazón destrozado y abrazarlo tan fuerte que logra mantener unido lo que jamás debió separarse.
Gero: no hay palabras para describir lo que has hecho en mi vida desde que llegaste a ella. No solo me convertiste en mamá, también me has transformado en una mujer más fuerte y eso, es algo de lo que estaré agradecida toda mi existencia. Feliz cumpleaños mi chiquitín, eres lo mejor de mi vida. 💛