Es hora de ponerle un alto al conflicto y no hacer que los demás vivan una guerra ajena. Es momento de cambiar nuestro pensamiento y empezar a actuar. Cuando hablo de empezar a actuar y a cambiar nuestro pensamiento no solo me refiero a respetar la vida del otro, sus derechos, su pensamiento y sus actos, también lo que busco es que nos demos cuenta de que la tierra cada día se está volviendo más frágil y que algún día, no muy lejano, se revelará por todos los daños que le hemos causado.
Hay que poner la adecuada atención al conflicto ecológico, no hay que darle la espalda pensando que nunca va a pasar nada malo. No hay que echarles la culpa a los países industrializados, a las fábricas del centro a afueras de la ciudad o como raro al vecino… lo que tenemos que hacer es empezar por nosotros mismos, a no votar basura a la calle, a reciclar. Estas son cosas tan sencillas y que nos han repetido tanto que hasta los niños pequeños se las saben de memoria. ¿Por qué no brindarles a ellos un mundo mejor? Debemos empezar ya porque en verdad el daño cada segundo va aumentando y en un futuro, si no nos acabamos por guerras, será el poder de la naturaleza el que acabe con nosotros.
Se podría decir que la naturaleza se está revelando dejándonos ver la grandeza de su poder y a la vez, expresándonos que está harta y cansada de que la tratemos de modo tan inapropiado. Podríamos decir que después de todo el daño que como seres humanos le hemos causado al medio ambiente, los papeles se invierten ya que parece que ahora la naturaleza es la que nos muestra su poder por medio de tsunamis, terremotos, lluvias... llegando al punto de las inundaciones, incendios forestales… etc.



No hay comentarios:
Publicar un comentario