Me siento encerrada en un mundo lleno de dudas, repleto de sis y nos que piden afanadamente que los escojan como decisión vital de vida. Un mundo blanco y negro hay veces, pero también a todo color… Pero al fin y al cabo un mundo, uno sólo, una vida, una única existencia que contiene en ella errores y aciertos, errores que hay veces cuestan la vida en vida y felicidad en el diario vivir.
Hay veces me gusta pensar que soy la única que escribe mis destino y que nadie tiene esa facultad más que yo. Dios me ofrece todos los implementos para existir y yo vivo a mi manera… Pero hay veces que la teoría anterior se derrumba y con ella caen ilusiones y sueños, y en esos días pienso que Dios ya tiene escrito todo lo que voy a hacer y ser en la vida, en mi vida, y que a pesar de todo lo que me esfuerce, al final siempre el puntual destino ha de estar esperándome en cualquier lugar, desconocido para mí en estos momentos.
En instantes como estos quisiera devolver el tiempo y regresar a momentos cruciales, o viajar al futuro para saber las consecuencias de mis pensamientos y actos para así poder saber cómo actuar para tomar una buena decisión.


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