Somos muy pocos los que celebramos el día
de los enamorados en un país hispano, pero no hay nada como celebrar el amor.
Qué bonito tener una excusa para volver a
ser cursis, agradecer con palabras bonitas y chocolates el cariño brindado por
ese otro ser especial. No se trata de empezar una discusión de apoyar o no el
capitalismo, es un tema social y humano que lo único que pretende es recordar
que el motivo de nuestra sonrisa es la existencia de otro y su cariño
correspondido.
Gracias a la vida por sacarme del grupo
que ayer celebró la soltería, gracias por dejarme hacer parte de los que
encontramos la media naranja y con ella la felicidad eterna y sincera, gracias
porque ya no camino sola sino que dos hombrecitos me acompañan.
Gracias por darme la lección de que es
bueno arriesgarse a expresar un sentimiento porque es realmente probable
encontrar un sentimiento correspondido y por consiguiente, el amor de la vida.
Celebro el amor.

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