martes, 16 de agosto de 2011

Una eterna despedida

DESCANSA EN PAZ

Todos los días varias personas nacen y mueren en todo el mundo, nos duele cuando ese que fallece es tan allegado a nosotros…

Y sí, el vacío que se siente en el alma no se desaparecerá de un día para otro, menos con un sentido pésame, sólo se ira menguando el dolor con el pasar del tiempo, los meses, los años… la vida.


Muchas veces, cuando personas que tanto amamos se marchan a un lugar desconocido, se nos pasan miles de ideas por la cabeza que quizás no pensamos mucho, tal vez las decimos sólo por decirlas y no reflexionamos bien sobre lo que estamos haciendo o diciendo.

A lo que voy es que cuando alguien que amas tanto se va y ese alguien es tan bueno y tu parecer no le hacía daño a nadie, ni merecía que le sucediera ningún mal, pensamos que Dios no existe. Llegamos a tal punto de la desesperación que le echamos la culpa, ya que personas externas a ese dolor piensan que ayudan a aliviar el sufrimiento diciendo que Dios sabe como hace sus cosas… De pronto no deberíamos atribuirle todo lo que sucede al de arriba, no todo lo malo.

... Y aunque no sé de quién sea la culpa de que tu ya no estés entre nosotros, sólo espero que en el lugar donde te encuentres te sientas a gusto y no sientas ya ningún dolor. Siempre te recordaré!

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