Nuevos caminos
se van forjando poco a poco, con esfuerzo pero sin intención. Es como ver una luz y seguirla, sin saber qué viene, qué va a pasar, solo con
la esperanza de que todo lo bueno es mejor que aquel pasado que en el remoto se
debe quedar.
Ahora tus ojos
me guían, o quizás tu sonrisa, tu voz. No sé para dónde voy, solo sé que tu
presencia mejora mi futuro y trae con él expectativas que traspasan el mundo de
los sueños. Es tan paradójico pero al mismo tiempo tan real, infalible en mi
mente, en las noches, en la almohada.
Es felicidad.
Es felicidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario