Tan solo pocos días son los que se necesitan para que el corazón lata más rápido, la
respiración se ausente y el rojo de las mejillas se muestre más que de costumbre.
Tan solo una voz, una mirada y una sonrisa son los suficientes para
olvidar dolor alguno y convertir en colores de alegría todo alrededor.
Son pocos meses y algunas primaveras de diferencia, pero yo pondría el cielo a tus pies.

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