y sí, hace ocho años la vida quiso que empezáramos a escribir una historia de amor llena de tristezas enormes y las más grandes alegrías.
Hoy, después de tantos veranos e inviernos a tu lado, después de equivocarnos tanto y ganar la mejor de las bendiciones, puedo decirte con toda certeza que mi amor por ti sigue existiendo como el de aquella tarde en que te dije que sí.
Hoy, después de tantos veranos e inviernos a tu lado, después de equivocarnos tanto y ganar la mejor de las bendiciones, puedo decirte con toda certeza que mi amor por ti sigue existiendo como el de aquella tarde en que te dije que sí.
Sé que te aburres cuando cada año, por esta época, rememoro cómo fue que decidimos darnos una oportunidad. La verdad es que la anhelé tanto y pensar que ya llevamos ocho años juntos es en muchas ocasiones, un cuento de hadas, solo que aquí la princesa y el príncipe no solo han tenido que luchar contra dragones, sino también con ogros, brujas y toda clase de animales.
Es por lo anterior y por cada uno de los días que hemos compartido, que quiero decirte que aunque existen cosas de las que me arrepiento duramente, hoy me siento feliz de vivir mi vida a tu lado, aprendiendo de ti y soñando contigo.
Gracias por tu interminable paciencia hasta ahora, por tu amor, tus enseñanzas y compañía en los momentos difíciles. Gracias también por tus besos y amorosos abrazos. Gracias por llevarme al cielo y traerme de vuelta a seguir soñando. Gracias por escribir esta historia junto a mí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario