Las cosas no son grandes por el tiempo que duran sino por la importancia que uno mismo les da, y es que muchos piensan que si algún suceso duró mucho tiempo o ha durado muchos años, es importante. ¿Pero saben? Yo creo que el tiempo no es factor para determinar cuán importante son las cosas.
Yo he vivido momentos feéricos que han durado sólo pocos minutos, hasta segundos me atrevo a decir. Hay otros que por el contrario han alcanzado a durar dos semanas y que han hecho cambiar mi vida totalmente y bueno, claro que también he vivido momentos que han durado muchos años y que gracias a Dios todavía sigo viviendo, sigo disfrutando y espero hacerlo por el resto de mi vida.
En conclusión no se trata del tiempo que vives o compartes sino de los momentos que marcan tu vida, de las personas que con tan solo una mirada te hacen sentir distinta, de las palabras de un sabio abuelo que te guían en el sendero de la vida, del abrazo de aquel amigo que te dio fuerzas para continuar y no desfallecer, del consejo que tus padres te dieron para no tomar malos caminos.
Tú eliges qué y quién es importante y qué o a quién desechar de tu vida, de tu mundo, de tu realidad. ¡Elige!

No hay comentarios:
Publicar un comentario